La sala 5 del Museo muestra una selección de obras de la colección permanente de Esteban Vicente que dialogan, aunque no de manera espacial, con las piezas que conforman la exposición “Fuencisla Francés. Procesos, ritmos y vibraciones”. En esta ocasión centramos la selección de piezas de Esteban Vicente en dos de las técnicas más utilizadas por el artista como fueron el collage y el dibujo.
La primera mitad de la sala está dedicada al collage, que Esteban Vicente comienza a producir a finales de la década de los 40, concretamente, en 1949. Para estos primeros collages utiliza papeles de revistas y de bellas artes. Componía sus obras rasgando o recortando papeles, que disponía sobre soportes de papel o cartón. Estos primeros collages, son cercanos a la pintura gestual del Expresionismo Abstracto, los tonos utilizados en esta primera época son marrones, tostados, negros, con un dibujo subyacente en carboncillo o tinta china. En los años 60 descubrimos collages de colores brillantes y formas evocadoras, inspirados en la belleza natural de su entorno, de su jardín de Long Island y de Hawaii. En la década siguiente prima la estructura y la construcción, las formas rectangulares de color, influido por Mondrian, la arquitectura de la ciudad y el minimalismo.
La selección de dibujos se centra en los realizados por Esteban Vicente entre 1976 y 1982 caracterizados por una evidente influencia del minimalismo y de la arquitectura neoyorquina. En ellos se aprecia una reducción absoluta del número y la consistencia de los motivos. En estas piezas utiliza sobre todo el carboncillo, aunque también se ayuda de gouache o pastel para lograr texturas diferentes. Esteban Vicente construye el espacio a base de cuadrados y rectángulos y se le concede gran importancia a la línea negra en la que están organizados los elementos dentro de este principio constructivo. Influido por sus vivencias personales en ese periodo, el artista prefiere tonos sombríos y explora el negro, el blanco y el gris como colores consiguiendo variaciones en la densidad; y aunque manteniendo la sobriedad, el color llama la atención del espectador.