NATURALMENTE ARTIFICIAL

19 de septiembre al 10 de diciembre de 2006

El interés por la naturaleza, por su deterioro y su conservación, se han convertido en estos últimos años en temas de interés primordial para nuestra sociedad. Por otro lado, los lenguajes artísticos renovados que denominamos Segundas Vanguardias, desde finales de la década de 1960, eligieron también la naturaleza como uno de sus principales argumentos. De resultas, ha surgido toda una serie de nuevas aproximaciones artísticas a la naturaleza, que van más allá de la mera representación imitativa, realizada a través de las fórmulas convencionales del paisaje o la naturaleza muerta.

Para mostrar cómo se ha reflejado en el arte español esta nueva situación, hemos concebido una exposición que reúne a treinta y siete artistas nacidos entre 1919 y 1974, es decir, pertenecientes casi a tres generaciones, lo que constituye un posible panorama del arte español contemporáneo. Si además de ayudar a conocer mejor nuestro arte actual, esta muestra despierta en el espectador un mayor aprecio y respeto por la naturaleza, habrá cumplido su objetivo.

La exposición arranca cronológicamente con las obras de algunos de los primeros artistas conceptuales de nuestro país, que desarrollaron su trabajo entre las décadas de 1960 y 1970 (Francesc Abad, Nacho Criado, Àngels Ribé, Josefina Miralles), junto con otros, como César Manrique o Agustín Ibarrola, que con trabajos que no pueden trasladarse a una sala fueron los precursores de una nueva sensibilidad hacia el medio natural. Y termina con las artistas más jóvenes: Iraida Cano, Bárbara Fluxá y Lucía Loren, que han colocado en el entorno de la ciudad obras realizadas específicamente para esta exposición. Pero un criterio cronológico no resulta satisfactorio para ordenar el conjunto de cuadros, instalaciones, fotografías y videocreaciones reunido en esta muestra.

Están inspiradas por toda una serie de problemas y percepciones, y resulta interesante contemplarlas bajo esa luz. Podemos ordenarlas en varios grupos, que no pueden ser compartimentos estancos ya que muchas obras podrían colocarse en distintos apartados: Paisajes interiores: rechazan reducir la representación de la naturaleza al paisaje y plasman su proceso y su energía vital, como hacen Luis Canelo, Óscar Seco y Juan Carlos Savater. Paisajes íntimos, que en la estela del Romanticismo entienden la naturaleza como un estado de ánimo o una experiencia personal, como es el caso de Jorge Barbi, Miguel Ángel Blanco y Nacho Criado.

La naturaleza y su imposible representación, es una preocupación que se deriva de la oposición clásica entre naturaleza y arte, ahora en crisis, pero también de la inadecuación de estrategias que falsean lo que de natural pueden tener las representaciones. Así lo expresan las obras de Perejaume, Manuel Sáiz, Pamen Pereira, Bleda y Rosa, y Mateo Maté (o el intento de captarla objetivamente de Juárez y Palmero). La naturaleza presentada: como alternativa al problema de la representación y como reflexión sobre el origen natural de la belleza, podemos acercarnos a las obras de Adolfo Schlosser y Fernando Casás, por ejemplo.

Naturaleza cultivada y naturaleza inculta, alude a la relación del hombre con el medio natural, su fauna y su flora, que constituye la base de todo desarrollo económico, científico y cultural. Así lo muestran las obras de Eva Lootz, Vicente Ameztoy, Demetrio Navaridas, José Eugenio Marchesi, Juan Ugalde, Federico Guzmán o Ángel Marcos. Por último, Naturalmente Artificial refleja el punto de vista que recogíamos en el título: que en realidad no podemos ya hablar de la naturaleza sino de su destrucción –como muestran las fotografías de Sergio Belinchón, Maider López o Xavier Ribas– o de su supervivencia artificial, como en las obras de Joan Fontcuberta / Pere Formiguera, Javier Vallhonrat, Santiago Martínez Peral o José Luis Tirado.

Con el patrocinio de Caja Madrid. Obra Social.