MIRADAS DE MUJER

20 fotógrafas españolas

19 de abril – 3 de julio 2005

SANDRA BALSELLS, MARGA CLARK, HANNAH COLLINS, CARMELA GARCÍA, CRISTINA GARCÍA RODERO, SUSY GÓMEZ , Mª. JOSÉ GÓMEZ REDONDO, MARISA GONZÁLEZ, ANA MULLER, ISABEL MUÑOZ, OUKA LEELE, PILAR PEQUEÑO, ANA PRADA, CONCHA PRADA, IXONE SÁDABA, MARTA SENTÍS, MIREIA SENTÍS, MONTSERRAT SOTO, EULÀLIA VALLDOSERA, MAYTE VIETA.
Si todavía causa extrañeza ver fotografías en un museo es porque desafían nuestras ideas más arraigadas de lo que debe ser la obra de arte. Frente al cuadro único, laborioso e irreemplazable, la imagen fotográfica parece simple y con una ilimitada capacidad de multiplicarse y circular. Además las fotografías se presentan como documentos de la realidad, mientras que el arte se supone artificioso y falso, hasta el punto de que nos resulta más fácil aceptar como artística una foto cuanto más artificial nos parece.

Sin embargo para apreciar lo artístico de una fotografía no deberíamos juzgarla con las leyes de la pintura sino con las suyas propias, que se desarrollan a un nivel distinto del de la obra de arte moderna. Y es que la fotografía es la práctica artística postmoderna por excelencia: critica la representación, la tergiversa o la confunde y, aparentando objetividad, es el reflejo mismo de la subjetividad. Igual que la fotografía ha estado oscurecida por la pintura, las artistas lo están por los artistas, de manera que será interesante ver qué resulta de sumar dos excepciones, sobre todo teniendo en cuenta que, desde el origen de la fotografía, las mujeres han tenido una presencia destacada. Aunque, como es propio del arte actual, algunas de estas autoras se consideran a sí mismas, más que fotógrafas, artistas que utilizan la fotografía.

Ni el ojo de la cámara es nuestro ojo ni lo que nos muestra es lo que vemos. Es la mirada del artista la que crea la escena y no al revés. ¿Existe entonces una mirada femenina? ¿La poseen todas las mujeres y sólo ellas? De todos modos, esa mirada femenina no es arte feminista, ni una opción ideológica o política, sino la excepción de una mirada que es genéricamente masculina. Una preocupación recurrente en las artistas es la representación de la imagen de la mujer, que históricamente ha estado monopolizada por la mirada del hombre. Otra de las características del arte realizado por mujeres ha sido la dedicación tanto a técnicas -fotografía, cerámica, tapicería- como a temas que, por íntimos o intrascendentes, han estado excluidos del ámbito de las artes patriarcales.

Este ascenso de lo marginado, situado en el centro de la propuesta postmoderna, está inevitablemente presente en esta panorámica de la fotografía realizada por mujeres en España. La selección de veinte nombres deja en el camino propuestas tan interesantes como las elegidas. Se trataba de recoger, entre las obras de artistas nacidas de 1940 a 1970, al menos un ejemplo de las tendencias actuales, dejando de lado las fotografías que documentan performances o videocreaciones y las que son parte de instalaciones o fotoesculturas. Esta exposición se ha centrado en imágenes cuyo objeto final son reportajes, series o fotografías aisladas. En ellas se nos hace visible el universo del polvo, las alteraciones genéticas, lo doméstico, la memoria que se pierde… O contradiciones como la ternura en la guerra, la magnificiencia de lo ínfimo, la relación de fuerzas entre máquina y naturaleza o cómo ésta es artificial. Pero también lo poético de la basura, lo onírico de lo cotidiano y hasta la belleza de lo horrendo.

Puede ser tópico y reduccionista elaborar una lista de rasgos atribuibles a lo femenino, y siempre surgirán contradicciones. Pero si nos atreviéramos, del conjunto se deduciría, aun con inconsistencias, la preferencia de la narración frente a la historia, de la lírica a la épica, de la intuición frente a la razón. En otras palabras: estas obras perfilan esa postmodernidad artística aunque, al cabo, resulte cada vez más difícil acotar la existencia de una mirada femenina.

Con el patrocinio de Junta de Castilla y León